The comedy of errors. Teatros del Canal, Madrid.

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El Festival de Otoño en Primavera ha traído, una vez más, un trozo de plume cake británico que saborear en las butacas madrileñas. Dejando a un lado las quejas sobre el cambio de fechas (la primavera fomenta menos el recogimiento teatral) y de sala (los Teatros del Canal son fríos como sus escaleras mecánicas), es justo, justísimo, felicitar a los promotores y continuadores de esta iniciativa.

Esta cita festivalera nos ha hecho disfrutar en el pasado de los mejores montajes contemporáneos de Shakespeare: Julius Caesar de Deborah Warner, Cymbeline y Macbeth de Cheek by Jowl, o The tempest y As you like it de The Bridge Project de Sam Mendes. En la edición 2011 nos ha introducido a una nueva compañía, Propeller, que destaca por poner en escena a Shakespeare mezclando las viejas usanzas isabelinas de recurrir a un elenco totalmente masculino, con atrevimientos contemporáneos con maracas y camisetas futboleras incluidas.

The comedy of errors es una de las primeras obras de William Shakespeare y posiblemente su primera comedia. Su título es obvio y se trata de una obra de enredos en la que dos parejas de gemelos idénticos son separados en una tormenta al nacer. El noble Antipholus y su sirviente Dromio acaban en Siracusa, mientras que sus recíprocos hermanos crecen en Éfeso. Ya en edad adulta, el destino los hará coincidir maliciosamente en la ciudad de Éfeso, provocando antes toda una cadena de errores.

Propeller sitúa el equívoco en una isla de sabores latinos que, a juzgar por los atuendos, podría bien localizarse en un gueto inglés mallorquín. La obra de Shakespeare es divertidísima, hasta el extremo de provocar carcajadas sin respiro, momento que aprovecha uno de los actores de la compañía para explicar al público “I didn´t write this, you know”. Probablemente no fuera un comentario improvisado, pero sí una declaración de Propeller sobre la frescura de un texto escrito hace cuatro siglos. El momento álgido de la obra es un diálogo entre noble y sirviente en el que el Dromio recién llegado a la isla narra a su señor el encuentro con una oronda (esférica) cocinera que reclama su afecto como prometida. La descripción geopolítica que hace Shakespeare del físico de la cocinera es, sencillamente, hilarante.

El montaje de Propeller saca lo mejor de la obra de Shakespeare y para introducir a la concurrencia en ambiente, no dudan en presentarse ante el público antes del inicio de la obra. Mientras que los espectadores van localizando sus asientos, mariachis, policías y personajes de la obra van deambulando por el escenario y los pasillos. Bien ofreciendo caramelos, musicalizando con maracas o reprimiendo a los que no apaguen el móvil (por cierto, ¿para cuándo un inhibidor de frecuencias en las principales salas?). Con esta naturalidad da comienzo el espectáculo, en el que los actores de la compañía enseñan que se sienten comodísimos en las tablas y que manejan los tiempos y el escenario de manera coreográfica. En cuanto a los actores, entre los muchos, hay que elogiar a Dugald Bruce-Lockhart (como Antipholus de Siracusa), Richard Frame y Jon Trenchard (como los dos divertidísimos Dromios) y especialmente a esos dos hombres vestidos de mujeres (a medio camino entre Jack Lemmon en Con faldas y a lo loco y Guillermo Montesinos en Mujeres al borde de un ataque de nervios): Robert Hands y David Newman.

Por último, agradecer los bises que regaló la compañía en el entreacto con un karaoke mix de los temas más conocidos del pop británico a favor de la fundación Safe the Children, y composición inédita titulada “Tapas, maracas, patatas bravas… y Ricky Martin”. Un momentazo disfrutado en el pasillo del teatro con todo el público en pie (a ver…).

La clá
http://www.lacla.es

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Referencias:

The comedy of errors. Festival de otoño en primavera.
http://www.madrid.org/fo/2011/es/index.html

Compañía Propeller
http://www.propeller.org.uk/

Imagen:
Robert Hands interpretando a la desconcertada Adriana, mujer de Antipholus de Éfeso. Fotografía de Manuel Harlan, por cortesía del Festival de Otoño en Primavera.

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