Venecia bajo la nieve, Teatro Lara, Madrid.

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Qué gusto da abrir el periódico para consultar la cartelera teatral madrileña y ver que hay espectáculos para todos los públicos. Como el famoso anuncio de Coca – Cola de acento porteño: para los grandes, para los chicos, para los atrevidos, para los intelectuales y, muy importante, para los que quieren pasar un buen rato. El Teatro Lara de Madrid tiene, para estos últimos, una obra de esas que entretienen y te mantienen con la risa puesta durante la función. Es Venecia bajo la nieve, del actor y dramaturgo francés Gilles Dyrek. El argumento es insustancial y del todo visto, pero las situaciones tienen ese punto cómplice necesario para causar la risa. Dos parejas quedan a cenar en casa de una de ellas. Sólo se conocen los hombres, que son antiguos compañeros de universidad reencontrados recientemente. La reunión es artificiosa y un punto tensa, como suelen ser esos encuentros sociales entre parejas que apenas se conocen y tratan. Precisamente el desconocimiento entre los unos y los otros llevará a que se cree un malentendido durante la velada y en torno al cual girará la conversación. Entre los diálogos se adivinarán los clichés sociales de los personajes y los convencionalismos de la clase media.

Contado así, más que estar viendo Venecia bajo la nieve parece que contemplamos Un dios salvaje, de la también francesa Yasmina Reza y representada en 2008 en Madrid por Aitana Sánchez Gijón, Maribel Verdú, Antonio Molero y Pere Ponce. La conclusión es que ninguno de los dos textos dramáticos brillan por su novedad y, sin embargo, acaban ganando la partida por la cercanía de su trama. Sin duda, los encuentros entre parejas son muchas veces bizarros, así que no extraña que resulten finalmente en situaciones absurdas.

En cuanto al montaje del Lara, cuenta con un reparto muy televisivo: Pablo Carbonell (CQC, Toreros Muertos, etc), Eva Isanta (La que se avecina), Marina San José (Amar en tiempos revueltos) y Carlos Heredia (habitual de muchas series). Es una obra comercial y, por tanto, con vocación popular, de ahí que las caras sean todas muy conocidas. Esto nunca es malo (e incluso es buenísimo) si la cosa funciona. Es decir, si los actores que creemos de plató, lo son también de tablas. Y en ésta los cuatro están muy divertidos. Quizás la que más vis cómica saque sea Marina San José y quien menos sorprenda sea el siempre risueño y canallesco Pablo Carbonell. Como nota negativa mencionar que la escenografía, aunque no chirríe, resulta un poco carca y con efecto de cartón piedra. Ya puestos, hubiera sido hasta más gracioso recurrir al telón de fondo pintado, típico de la escenografía italiana. Con todo, quien quiera pasar ese rato bueno que a veces ofrecen las obras comerciales, puede elegir sin duda Venecia bajo la nieve, sabiendo que no le depararán sorpresas, pero sí unas muy saludables risas.

A modo de epílogo, una breve referencia al Teatro Lara, que es uno de los teatros más bonitos y, sin duda, el más coqueto de Madrid. Nació gracias al esfuerzo filantrópico de un tendero de barrio, Don Cándido, que lo convirtió en teatro burgués. Ha visto el precipicio del cierre, pero el Lara ha sobrevivido siempre, incluso a un finiquito testamentario. Su historia más reciente ha añadido otra anécdota para el Lara. Se trata del “mecenazgo de butacas”, con el que se logró que por 350 Euros el público y los profesionales del oficio apadrinaran la renovación de las butacas del teatro. A cambio, una plaquita dorada en cada asiento nos da el nombre de cada benefactor.

Ay, no todo lo que sale de la crisis es malo.

La clá
http://www.lacla.es/

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Imagen:
Cartel de Venecia bajo la nieve por cortesía del Teatro Lara.

Referencias:

Mecenas, recoja su butaca, El País 29/03/2011 – Inés Santaeulalia
http://www.elpais.com/articulo/madrid/Mecenas/recoja/butaca/elpepiespmad/20110329elpmad_13/Tes

Breve historia del Teatro Lara:http://www.teatrolara.com/historia/

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