Pulcinella. Teatro Real, Madrid.

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Termina el ciclo de la temporada 2017/2018 del Real Junior, programa dedicado a acercar los espectáculos musicales a los niños. En esta edición ha incluido desde marionetas a homenajes al cine mudo, siendo la nota en común la música en vivo.

Como traca final, el Real Junior ha producido “Pulcinella”, un espectáculo de danza con música de Stravinsky, Caccini, Vivaldi y Pergolesi. En él se cuenta la historia tradicional de Pulcinella, la figura más icónica del género teatral napolitano, que vino a caricaturizar al género humano en distintos arquetipos. Físicamente, los personajes de la Comedia dell´Arte van disfrazados y sus facciones se deforman de manera grotesca. Su elemento característico es la máscara.

El músico Igor Stravinsky usó al personaje para componer una de las obras de su llamado período neoclásico, Pulcinella. La obra producida por el Teatro Real no es una versión acortada de la pieza original de Stravinsky, más bien un popurrí hilado con acierto para los más pequeños y que se centra en tres caracteres: Pulcinella, la amada Pimpinella o doncella y el personaje de Enamorado. Estos personajes son interpretados por los bailarines: Edoardo Ramírez, Saioa López y Gaizka Morales. Los músicos son Borja Mariño (al piano) y Margarita Mariño (al violonchelo). Sobre el fondo algunas imágenes de animación que quizás sean el único elemento que requiera una producción más rica. Recordemos que Stravinsky se asoció con Picasso entre los años 1917 y 1920, lo que es una excusa perfecta para apostar por una animación más rompedora.

Stravinsky fue un revolucionario también a nivel escénico, promulgando que la música es incapaz de expresar nada por sí misma. De esa concepción artística nace una producción artística íntimamente relacionada con la danza y el ballet. Defendió que la música también debe ser vista, y valiéndose de estos mimbres se construye el espectáculo pensado para el público infantil. Sobre escena tres bailarines maravillosos que ejecutan unas coreografías deformadas y caricaturescas, a la medida de sus personajes. Sus caras (normalmente el elemento inerte de cualquier bailarín) se convierten en elementos expresivos, estando su interpretación a medio camino entre la danza y el mimo.

Como en otros espectáculos infantiles montados en la Sala Gayarre del Teatro Real, los músicos se integran de manera cómica en el espectáculo y los pequeños pueden ver sin impedimentos cómo se toca un piano o un violonchelo. Este espectáculo es todo un acierto y, sin duda, el Real Junior debe seguir apostando por producciones de danza que dejen a los niños maravillados, como es el caso de este Pulcinella con piezas de grandes maestros de la música.

La cla

http://www.lacla.es

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Teatro Real:

http://www.teatro-real.com/es

Imágenes por cortesía del Teatro Real.

 

 

 

 

 

 

 

 

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