Un recorrido teatral por Segovia.

Cualquier excusa vale para lanzarse a disfrutar de una ciudad tan bonita como Segovia. Pasan los años, seguirá siendo la excursión típica de los madrileños y no dejará de asombrar al visitante el impresionante acueducto. Para el aficionado teatral, Segovia esconde un interesante recorrido dedicado a las artes escénicas.

Titirimundi.

La cita teatral por excelencia en Segovia es Titirimundi, el Festival dedicado a títeres y marionetas, que surgió en 1985 y que lleva celebrando, edición tras edición, su cita anual de manera ininterrumpida. Este año Titirimundi celebra, además, el otorgamiento del Premio Nacional de las Artes Escénicas para la Infancia y Juventud 2021. El premio, concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte a través del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), reconoce la enorme labor de este Festival veterano.

El Festival arrasa en cada edición, así que si quieren acudir, planeen con antelación la visita. La página web de Titirimundi ofrece información sobre próximas fechas.

Colección de Títeres Francisco Peralta.

Desde el año 2014 Segovia cuenta con un espacio permanente dedicado a los títeres. Se trata de la Colección de Títeres Francisco Peralta, que puede visitarse en el recinto de la Puerta de Santiago, enclave situado en la muralla medieval de Segovia y que data de finales del siglo XI, principios del XII. Es, sin duda, una de las partes más evocadoras de la ciudad, con el agua, la vegetación y las almenas.

La Puerta de Santiago se restauró y ahora acoge, con carácter permanente, una selección de marionetas de Francisco Peralta, maestro titiritero, y vinculado a la ciudad por sus clases como Profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Segovia. En la exposición se pueden ver las marionetas originales de muchos de sus espectáculos, vídeos e incluso las tripas de alguno de sus muñecos, con sofisticados mecanismos para lograr su movimiento.

Entre las figuras expuestas se puede ver los ratones de la fábula de Frederik, pieza escrita por Leo Lionni (Amsterdam, 1910- Toscana, 1999). Cuenta la historia de cinco ratones. Mientras cuatro de ellos trabajan incansablemente recogiendo provisiones para el invierno, Frederick se dedica a recoger rayos de sol que convertirá en colores y palabras. La particularidad de la historia de Lionni es que los demás ratones no le recriminan por ello sino que agradecen sus relatos en los días más duros y hambrientos del invierno.

En la página web de turismo de Segovia hay información detallada sobre horarios de visita. Sólo el paseo por este lado de la muralla merece la pena.

Teatro Paladio Arte.

Entre los veteranos de Segovia está la compañía, centro de representación y escuela Teatro Paladio Arte. Los sábados, parafraseando el título de la famosa película berlanguiana, toca milagro, es decir, teatro, habitualmente dedicado a espectáculos infantiles. Es el ciclo conocido como Los sábados al teatro.

Casa Museo de Antonio Machado.

En 1919, Antonio Machado llega a Segovia para ocupar la Cátedra de Francés del Instituto General y Técnico de la ciudad. En este centro impartirá clases hasta 1932, ejerciendo como vicedirector durante varios años. Machado se aloja en una modesta pensión de la que cuidaba su propietaria, Luisa Torrego, y por la que pagaba 5 pesetas diarias. En ella permanece hasta su traslado a Madrid.

La antigua pensión se conserva con aires de su estado original y tiene un encanto especial para el visitante. Especialmente recomendable es pasearse por sus estancias con la audioguía, cuyos textos y voz corresponden a Jesús Hedo, profesor de Literatura y experto en Machado. En el relato conocemos las andanzas del profesor en su morada segoviana, anécdotas de su vida en la pensión, y contexto sobre su actividad en Segovia y en Madrid, ciudad a la que se desplazaba asiduamente desde Segovia.

En una de las estancias hay un apartado dedicado a ediciones del poeta, incluida una vitrina con varias publicaciones de su obra teatral. Sin la importancia literaria de su obra poética, Antonio Machado sí cosechó algún éxito en las tablas, como La Lola se va a los Puertos, estrenada en el Teatro Fontalba en el año 1929. Su obra teatral fue resultado de la colaboración con su hermano, Manuel Machado, y son en total cinco las piezas teatrales que escribieron mano a mano.

La visita a la pensión evoca, con nostalgia, los aires machadianos y en sus objetos personales se impregna esa austeridad que tanto predicó de sí mismo.

Ediciones La Uña Rota.

En Segovia tiene su centro neurálgico una de las editoriales más interesantes y veteranas en el panorama de las artes escénicas, La Uña Rota. La firma nace en Segovia en octubre de 1996, con la vocación de publicar a autores vivos y noveles, y con el tiempo ha ido ampliando catálogo. La Uña Rota se distingue por sus cuidadas ediciones, sus bonitas portadas y por la fidelidad que le profesan muchos dramaturgos, a los que saben cuidar. Entre sus firmas están Rodrigo García, Angélica Liddell, Juan Mayorga, Pablo Gisbert, Pablo Remón y Lucía Carballal. Y sus ilustradores ocupan un lugar tan importante para ellos como sus autores de textos.

Aunque su centro de operaciones esté en Segovia, es habitual encontrarse con los editores de La Uña Rota en los montajes de sus autores con ocasión de algún estreno.

En su historia hay grandes hitos, como la publicación en el año 2oo9 del volumen Cenizas escogidas: obras 1989-2009, de Rodrigo García. Con la publicación de La casa de la fuerza Angélica Liddell obtuvo el Premio Nacional de Literatura Dramática en 2012. Dos años más tarde, en una presentación divertidísima en la Biblioteca Nacional, presentaron la obra completa de Juan Mayorga, obra que ha ido ampliando con sucesivas publicaciones, siempre en La Uña Rota.

Teatro Juan Bravo.

Este recorrido escénico por Segovia termina en la plaza mayor de la ciudad, donde se alza el imponente Teatro Juan Bravo, inaugurado el 26 de octubre de 1918. El teatro es sede habitual del Festival Titirimundi, y parada obligada para montajes en gira teatral, entre ellos éxitos teatrales de la cartelera madrileña. Sus butacas de terciopelo rojo acogen a más de cuatrocientos espectadores, pero no se despisten que suelen agotar localidades.

La clá

www.lacla.es

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Imágenes cortesía de Turismo Segovia, Titirimundi, La Uña Rota, Casa Museo Antonio Machado, Colección Francisco Peralta.