En 1988 Mujeres al borde de un ataque de nervios mostró la evolución de una sociedad en la que las mujeres podían decidir su condición sentimental, pero ya hacía intuir que esta autodeterminación en el plano emocional tenía sus reveses. Pepa se colgaba por un doblador mujeriego, mientras que Candela lo hacía de un terrorista…

