Ha llegado la vuelta al cole y las viejas reivindicaciones. Hay que desembolsar cantidades desorbitadas en la compra de libros y materiales que resultan especialmente incomprensibles para pequeños de tres años que ni siquiera saben leer ni escribir. Ni las nuevas tecnologías ni la crisis han traído algo de sensatez a los colegios. Y al…

