Tengo una amiga que tenía casa en El Escorial y tuvo que venderla porque el Monte Abantos, al fondo, le angustiaba. La venta estuvo unida a una separación sentimental y a una fuerte depresión. Ya saben que la virtud de cualquier escritor es generar paisajes sentimentales con los que cualquiera puede sentirse identificado, y decir…

