Talento, talento, talento. Por las cuatro esquinas, por los costados, lo de la Joven de la Compañía de Teatro Clásico se ha convertido en algo épico. Se está produciendo una confluencia cósmica, una alineación de los astros escénicos que resulta en un producto fresco, modernizador, divertido, rítmico y apasionante.
Las compañías inglesas nos enseñaron hace…

