Hay épocas en las que la vida se vive por períodos picassianos. Se pasa del azul al rosa en plan radical. Y haciéndolo, se abandona (momentáneamente) el teatro por la música. La voz pura de los actores se cambia por voces distorsionadas de micrófonos y altavoces que devuelven el sonido metalizado. La cabeza se inunda…

