Los ojos. Teatro Fernando Fernán Gómez, Madrid.

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En matemáticas se habla de permutación para referirse a cada una de las posibles ordenaciones de los elementos de un conjunto. Es más o menos lo que vienen haciendo los actores Fernanda Orazi, Marianela Pensado y Óscar Velado con el dramaturgo y director Pablo Messiez. Todavía no han montado compañía teatral pero les gusta repetir la combinación escénica que crean y el graderío, todo sea dicho, lo aplaude. Por eso, el Teatro Fernando Fernán Gómez reestrena (sabiamente) la producción Los ojos a partir de mediados de enero.

Con Muda, en el Teatro Pradillo, el argentino Messiez y los tres actores lograron un gran éxito con una obra de trama agridulce sobre las vidas aisladas de unos vecinos de un edificio. Con Los ojos el dramaturgo ahonda en el tema de la soledad y sustituye la cuasi-nada escenográfica de Muda por un suelo arenoso y polvoriento por el que corretean los cuatro personajes de la obra. Fernanda Orazi y Marianela Pensado son madre e hija. La primera es una mujer dependiente de las relaciones sentimentales y de un hombre en particular. Es, además, una madre castrante que traslada sus frustraciones a su hija, una persona mucho más sana en el terreno afectivo y que sólo (¡sólo!) aspira a ser correspondida. El amado es Pablo, un joven ciego que palpa el rostro de una chica corriente que reza a su virgen para no ser abandonada. En ese páramo terroso aparece la Doctora Chabuca, que promete la curación del ciego. Tiene la obra un regusto de realismo mágico en el que los personajes más que aparecer en escena aterrizan en ella. Siendo una historia de soledades son frecuentes los monólogos y los apartes. En ellos destacan muy especialmente Marianela Pensado, en un papel enternecedor, y Óscar Velado, como hombre que recupera una esperanza.

Los ojos es una narración emocionante y seguramente será una de las producciones más alabadas de la temporada 2011- 2012. Sólo tiene un par de bajones. Hacia mitad de la representación el foco deja de girar en torno a la historia de la doctora, el ciego y su novia y se centra, quizás un punto en exceso, en el papel de la madre destructiva. El fallo más grande del autor es no aprovechar la sinergia creada con el público a partir del desenlace. Pudiendo haber acabado “en alto”, con los asistentes emocionados, se opta por una suerte de “falso final” con la narración de Fernanda Orazi. Quizás podría haberse combinado el desenlace con esta narración para que los actores pudieran comprobar que tras el fundido en negro les esperan en las butacas caras emocionadísimas, sin tiempo para la recomposición.

Para terminar esta crónica también en alto, emplazamos a Pablo Messiez y a sus actores fetiches para que pronto nos sorprendan con una nueva permutación escénica.

La clá
http://www.lacla.es

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Los ojos. Teatro Fernando Fernán Gómez, Madrid.
http://teatrofernangomez.esmadrid.com/

Imagen:
Una imagen de la representación con el trinomio Fernanda Orazi, Marianela Pensado y Óscar Velado. Cortesía del Teatro Fernando Fernán Gómez. Fotografía de Javier Nadal.

 

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