
En las últimas temporadas se sucede un fenómeno recurrente que consiste en que los montajes con éxito pasado se repiten en la siguiente temporada. No tengo nada que objetar, todo lo contrario me parece estupendo. Así la vida da una segunda oportunidad para el espectador que se quedó sin ver algún montaje que brilló, con éxito de público y apoyo de la crítica teatral. Es lo que me ha ocurrido con “Vendrán los alienígenas y tendrán tus ojos”, producción de Nave 10 Matadero y Pecado de Hybris, que en la pasada temporada fue galardonada con varios premios Godot y Talía.
La historia se plantea como un monólogo de la protagonista, una mujer recién entrada en cuarentena que habla de su vida afectiva como un viaje incomprensible y alucinante, cargado de medicamentos antidepresivos y desengaños amorosos. Hasta que descubre a un hombre que es un ser de otro planeta, y se enfrasca de nuevo en un enamoramiento que no es otra cosa que un viaje hacia un planeta desconocido. El texto es de la dramaturga María Velasco, y tiene la enorme virtud de tener uno de los títulos dramáticos más sugestivos de las últimas temporadas. “Vendrán los alienígenas y tendrán tus ojos” es un recitado imposible de olvidar, es melódico y sugestivo.
Lo malo es que confieso que estoy como la protagonista de la obra: totalmente desconectada de la realidad. Mientras que esta producción ha entusiasmado a muchos, a mí se me hizo larga, insulsa, con excesos de clichés y plagada de rellenos para alargar lo que no da más de sí. Me resulta poco imaginativo que el arranque se emplee en escuchar la canción de Space Oddity de David Bowie al completo, por mucho que sea un temazo. Y no es sólo un traspiés: la obra peca de plagar la trama con transiciones que alargan lo que seguramente sería un texto de 45 minutos, y que lo convierten en casi hora y media de función. Lo digo con cierta rabia porque creo que la entrega del músico Carlos Beluga es absoluta y demuestra que es un artista musical muy versado. Es quien además me arranca una sonrisa en algún momento.

El texto de la obra lo ha editado La uña rota, y pude leerlo antes de ver la función, con lo cual sí reconozco en María Velasco su altura creativa. Pero no encuentro los hallazgos del texto en este montaje que me hace sonrojar en ocasiones por caer en simplezas del stand-up comedy. Me encanta el género de comedia, taburete y micro, mi problema viene con que una obra que se presenta como poema escénico en realidad enmascare una vivificación de las preocupaciones de la mujer moderna que puede escucharse en boca de cualquiera de las grandes cómicas en La chocita del loro. Sufro lo que sufrí a comienzos de milenio cuando se gestó la asombrosa generación de cómicos de este país. Dejen de hablarme de pollas continuamente en sus monólogos, no caigamos en confundir atrevimiento femenino simplemente porque escuchemos hablar de poliamor, sexo esporádico, orgasmo femenino y útero. De nuevo, veo demasiadas trivializaciones que me confunden, porque ni llego a reírme como lo haría en un monólogo, ni me identifico con las neurosis pseudo revolucionarias de esta historia. Y si quieren agitarme con sexo femenino, voy a necesitar más lumbre.
Me encuentro, en fin, derrotada como la protagonista de la obra, vivo en la antitrama de esta representación, en el polo negativo de un montaje que no me seduce ni me interpela. Y lo hago en contra del éxito de una obra que el año pasado cosechó premios Talía y Godot, y buenas reseñas por parte de reconocidos críticos teatrales. A mí sólo me ha seducido el título, el planteamiento y determinados hallazgos literarios de su autora, a quien reconozco su virtuosismo como escritora. La puesta en escena, en cambio, me ha convencido de que esta obra no funciona como poema escénico.
La clá
www.lacla.es
-
Vendrán los alienígenas y tendrán tus ojos
www.nave10matadero.es
-
Duración
1 hora y 30 minutos
-
Imágenes
Jesús Ugalde, cortesía equipo prensa Nave 10
-
Dramaturgia
María Velasco
-
Intérpretes
Maricel Álvarez (del 3 al 16 de septiembre en alternancia con María Jáimez del 17 al 20) y Carlos Beluga
-
Diseño de escenografía
José Novoa
-
Audiovisuales
Albert Coma
Review Breakdown

