
Me apropio del texto de presentación de “Travy”, la reposición de la obra que encandiló al público madrileño en el Teatro Abadía hace un par de temporadas atrás. Travy es un homenaje a la familia Pla-Solina (de nombre artístico “la Familia Travy”) y un (des)encuentro entre dos corrientes teatrales; por un lado, el clown, el teatro folklórico y popular y, por el otro, las formas post-dramáticas y metateatrales.
Oriol Pla, a cargo de la dirección y co-dramaturgo de la pieza, hace una introspección hacia su pasado (presente) circense, con el peso de la creatividad vivida en casa. Es un caso raro porque las miradas retrospectivas suelen aparecer hacia mitad de esta andadura que es la vida. Oriol Pla se siente consciente de ese camino en perpetuo movimiento y ha embarcado a su hermana Diana Pla (compañía Nemin), y a sus padres Quiment Pla (uno de los fundadores del colectivo Els Comediants) y Nùria Solina (fundadora del Circ Cric) en un proyecto colectivo que nos habla de familia y circo, del peso de la tradición y de esa cosa freudiana de matar a los padres, que es cortar el hilo. El éxito de esta pieza les trajo, además, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes como reconocimiento a una saga familiar que ha perpetuado el valor del circo. Digo que es raro hacer esta reflexión siendo todavía tan joven como lo es Oriol Pla, y mucho más raro que se apunten al saráo todos en familia, a reírse un poco de ellos mismos. Pero también a representar un pedazo del valor del espectáculo circense en las artes escénicas catalanas.
El circo en Cataluña es un arte en mayúsculas, con una tradición histórica importantísima. Teatro de calle, funambulismo, payasos, acrobacias… se han desarrollado con compañías en permanente itinerancia. Su reconocimiento absoluto vino, sin duda, con aquella mítica ceremonia de cierre de Barcelona 92 a cargo de els Comediants.A Els Comediants les descubrí, en primera persona, a mediados de los noventa con la adaptación escénica de “El libro de las bestias” de Ramon Llul, una proeza de imaginación y caracterización.
La razón por la que Travy ha enamorado al público es porque representa, precisamente, un homenaje viviente al mundo del circo en Cataluña a través de sus personajes, que son juglares y comediantes. La obra, escrita por Pau Matas y Oriol Pla (autores también de su más reciente éxito, Gula) tiene un toque pirandelliano en su propuesta, con un director que conversa con sus personajes sobre cómo encontrar un enfoque al montaje. La hermana insiste en darle al espectáculo un toque performático. El padre opina que recurrir a un clásico, como Shakespeare, siempre es un acierto. La madre, con un humor cáustico, trata de buscar un final apropiado a una obra sin comenzar, aunque al mismo tiempo afirma que acabar las cosas es algo muy relativo. Y en esas transcurre una historia que es, a la vez, estrambótica y profunda, con el caos surrealista que siempre introduce un grupo payasos en escena.
Como ejemplo, un botón. Hay en Travy diálogos tan maravillosos como éste:
- He perdido un zapato.
- Pues no sé que decirte.
Y escenas inolvidables, como la de Quimet Pla haciendo una tortilla francesa mientras declama el monólogo “ser o no ser” de Hamlet. O la de la rebelde Diana Pla, como luchadora libre mexicana en busca de lo performático. Y, por supuesto, el bellísimo ejercicio de mimo de arranque que regala Oriol Pla, que es un tratado de virtuosismo y de homenaje a grandes comediantes.
Lo fundamental de la obra está, sin embargo, en el espíritu de pasacalles de la compañía. El espectáculo está pensado para teatro, pero como en todo buen circo, antes de pasar a la carpa hay que ver las cuerdas que sostienen todo. Y aquí lo dejo para no romper el gran efecto sorpresa para el público. Al finalizar la función los artistas se quedan con nosotros, con un ilusionadísimo Oriol Pla explicando los distintos espectáculos montados con la familia Travy.
A la salida le estreché la mano al payaso mayor, deseándole una bona tarda. Como la que nos hicieron pasar este maravilloso grupo de juglares.
La clá
www.lacla.es
- Categoría : Circo
- Duración : 1 hora y 35 minutos
- Texto : Pau Matas Nogué y Oriol Pla Solina
- Reparto : Diana Pla, Oriol Pla Solina, Quimet Pla y Núria Solina
- Teatro : Teatro Abadía

