
Sumergirse en el teatro es compartir respiración, toses y sensaciones con los actores en escena. La pantalla ofrece una forma alternativa de disfrutar de producciones pasadas o de revisitar archivos históricos. Hay en las artes escénicas cierto síndrome de FOMO (fear of missing out). Si un espectáculo lo peta, es fácil quedarse sin entradas. Y ya quisiera cualquiera hacerse una tournée por las principales ciudades del mundo para ver el teatro más en boga. Por eso la butaca digital ofrece una manera estupenda de disfrutar del teatro londinense o de butacas de palco en la ópera o de recordar obras que se montaron cuando todavía éramos un destello en los ojos de nuestros padres. Aquí van algunas recomendaciones para este mes.
Prima Facie. National Theatre Live. Cines Yelmo.

Para los que hemos visto a Vicky Luengo en Prima Facie, nos quedamos noqueados con la historia de una abogada penalista (barrister) que pasa de defensora a víctima. El drama de la autora Suzie Miller torpedea los pilares del sistema jurídico, y cuestiona la idea misma de justicia. Luengo clavó el papel con sus dotes camaleónicas. Su aspecto delgado y frágil, unido a su manejo del lenguaje, era perfectamente consistente con las maneras de una profesional ambiciosa y dedicada completamente a su trabajo. Su salto al papel de víctima, muestra su genio interpretativo.
El papel original lo interpretó la británica Josie Comer (Killing Eve) en el West End londinense. Su trabajo le valió el premio Olivier en el año 2023. Ahora tenemos la suerte de disfrutar de esta producción original gracias a National Theatre Live. Durante un par de días (3 y 8 octubre) se podrá ver la versión grabada de esta producción en los cines Yelmo en España.
La gran dama. Maggie Smith.

Ni Gosford Park, ni Downton Abbey, ni Hogwarts… Maggie Smith ha sido, más que nada, una enorme actriz de teatro. Curtida en la compañía del National Theatre, muchos críticos de teatro celebran, mientras lloran su fallecimiento, sus grandes actuaciones. Merece la pena pasarse por la sección de The Guardian para leer al mayor crítico británico, Michael Billington, rememorar a la actriz.
Ya puestos a homenajearla, les recomiendo este documental, “Nothing like a Dame” (2018), en el que cuatro grandes actrices dramáticas, Eileen Atkins, Judi Dench, Joan Plowright y Maggie Smith, reflexionan sobre su vida y carrera en los escenarios, y también sobre su trabajo en el cine y en televisión.
Se les nota contentas de hablar entre ellas, tienen la confianza de personas que han compartido proyectos y vivencias, pero notoriamente molestas por ser entrevistadas con carácter “retroactivo”, es decir, con el propósito de echar la vista atrás. Ninguna obvia que son ya ancianas, y todas bromean sobre sus audífonos, su apariencia o su movilidad. Lo que les incordia, seguramente, es que habiendo sido en todas sus etapas personas de enorme vitalidad y de carácter revolucionario, se vean ahora reducidas a una especie de reflejo sobre su pasado. Y eso que tres de ellas continúan en activo en súper producciones cinematográficas.
El documental se desarrolla en la casa de campo que Joan Plowright y Laurence Olivier compraron cerca de Brighton, a un paso de Chichester, donde estos dos actores promovieron el festival teatral que adoptó el nombre de la localidad. “We look awfully odd” (tenemos una pinta extraña), suelta la más irónica, Maggie Smith, justo al principio del documental. Pese a las reticencias, y los ataques de mal humor en algún momento, el resultado es una conversación sincera sobre algunos aspectos del oficio actoral.
Si hubiera un elemento en común, éste sería el del miedo a lo largo de distintos períodos de la carrera profesional. Judi Dench habla del terror infligido por algún director teatral, mientras que Eileen Atkins comparte los miedos que le surgen camino del teatro ante la representación en vivo. Las cuatro coinciden en el horror de uno de los roles femeninos por excelencia, el de Cleopatra (Anthony and Cleopatra, William Shakespeare), en parte por ese papel predominante de la mujer en la obra y, por encima de todo, por la belleza sobrecogedora que se le atribuye a Cleopatra.
Para Maggie Smith, precisamente, su miedo fue Laurence Olivier y su exceso de perfeccionismo. Ella formó parte de la compañía del National Theatre y, pese a su reconocimiento, Olivier siempre le criticó su incapacidad de pronunciar las vocales de forma del todo correcta.
El documental puede encontrarse en distintas plataformas de streaming.
Rigoletto. My Ópera Player.

Estamos en la semana de la ópera, y el Teatro Real lo celebra por todo lo alto con proyecciones en grandes pantallas. Ofrece además descuentos especiales durante unos días para suscribirse a su plataforma My Ópera Player, a través de la cual es posible disfrutar de las más recientes producciones.
Acaba de entrar en el catálogo Rigoletto, producción de la pasada temporada que fue un sonado éxito, y también un gran escándalo.El director Miguel del Arco quiso redimir a la mujer en este relato de perversión, colocándola como funesto objeto de una sociedad corrupta. La producción tiene momentos de glorioso deleite, en los que escenografía, dirección, canto e iluminación se juntan para crear un poderosísimo mensaje de desolación del individuo en manada.
¡Disfruten!
La clá
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