
Uno de los recintos multi-escénicos del Fringe es el “Just The Tonic” que tiene varios escenarios repartidos por el “Old Town” de Edimburgo. Uno de ellos es una atracción en sí misma: “The Caves” (las cuevas). Se accede por una escalera sinuosa que sube por otra escalera sinuosa, entre paredes húmedas. Para hacerse una idea, el lugar forma parte de las visitas góticas de Edimburgo fuera de la temporada del Festival.
No se sabe cómo, al final, después de mucho subir se llega a una cueva con capacidad para un pequeño grupo de público. Sólo estar ahí, metido en algún lugar bajo uno de los puentes de la ciudad vieja de Edimburgo, merece la pena acudir a cualquier montaje.

Ahí tuvo lugar un espectáculo exitosísimo, que en realidad no es teatral, sino una puesta en escena de un relato personal. Una experiencia de narración oral, contada por un antiguo marine inglés, que estuvo a bordo de varios submarinos. Estrenó en el Fringe en el año 2019, y parece que la experiencia gustó, porque en esta edición de 2024, repitió “Eric ´s Tales of the Sea”.
Con un buen ritmo, Eric cuenta las pruebas de acceso a marine de submarino, y el riesgo que conllevan, con una trepidante experiencia personal. Luego viene la vida en el submarino, alguna aventura cafre tipo “la mili”, y mucha camaradería. Como buen relato, combina drama y humor, y momentos de mucha expectación. Como curiosidad, la ley de secretos oficiales (Official Secrets Act de 1889) no permite a marines dar información específica sobre coordenadas, velocidad, profundidad de los aparatos submarinos.
En la función de agosto acudió, como parte del público, un marine americano en activo, miembro de la tripulación de un submarino americano. La anécdota dio para un espectáculo incluso más entretenido aún.
La clá
www.lacla.es
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Just The Tonic. Edimburgo. https://www.justthetonic.com

