Nits de Circ. Jardines del Molino, Besalú.

Increíble el éxito de esta tercera edición del festival de noches de circo (Nits de Circ) que promueve la Circus Arts Foundation en el Alto Ampurdán, en Cataluña. La cita ha conseguido en años anteriores más de 21.000 espectadores y, viendo el éxito de estos días, la cifra crece de manera exponencial.

Las Nits de Circ se organizan en dos emplazamientos, en los Jardines del Molino, de la villa medieval de Besalú, y en la Ciutadella de Roses. Son dos lugares de ensueño a los que se desplazan veinticuatro artistas circenses de once países diferentes.

Lo original del planteamiento es un montaje de estética cuidadísima, casi sacada de una postal. El escenario es en círculo, de tamaño pequeño y adornado de colores puramente circenses. En la antesala se colocan bombillas de colores y food trucks en los que disfrutar, antes y después del espectáculo, de un rato agradable.

El otro aspecto destacable es la integración con el paisaje histórico y paisajístico. En Besalú se podía contemplar, a un lado, los montes y, al otro, la fachada del antiguo monasterio.

El espectáculo, sin animales, combina todo tipo de disciplinas, desde ilusionismo, a acrobacias, funambulismo y malabares. No hay maestro de ceremonias, o sí lo hay, pero su presencia es mínima. El hilo conductor lo ensambla un cómico payaso dotadísimo para el manejo de grandes audiencias, el chileno Matute. Causó enormes risotadas entre un público encantado con sus juegos.

Entre los artistas: el ilusionista Jimmy Saylon con su Time Machine, el Dúo Acero con sus acrobacias sobre mástil, Giselle Souza con sus cintas, Duo Vitalys con ejercicios de equilibrio, Sergio Paolo con un espectáculo de marabales con pelotas de rebote, Marin Family, funambulistas, Alexandra Sazonova con un elegante ejercicio de contorsiones sobre círculo aéreo y Blade to Blade, lanzadores de cuchillos.

El otro enorme acierto de la propuesta es la música en directo de la Paris Circus Orchestra. Debería ser casi obligado para determinados espectáculos que contasen siempre con músicos en directo. La complicidad que se logra con el público es inmensamente superior. Amenizaron además la velada previa, y regalaron algún tema extra en la salida.

Las entradas para los primeros días han volado. Para quien no pueda asistir, una recomendación adicional: la colección permanente que se ha instalado en Besalú en un museo impresionante que, además, tiene previsto ir creciendo: Circusland. Besalú es una villa medieval de cuento, pero créanme que la colección circense también lo es. Si visitan este bonito pueblo, no dejen de visitar el museo.

La clá

www.lacla.es

*

Nits de Circ.

www.nitsdecirc.com

Imágenes cortesía de Circusland.

Deja un comentario

Sign Up to Our Newsletter

Be the first to know the latest updates