
Imposible no animarse a ver uno de los éxitos del off de la temporada pasada que repite en cartel este 25-26. “Atrapadas en la oficina” pertenece al género del teatro de oficina. Contar historias de máquinas de café, fotocopiadoras, tarjetas de acceso, táper, puñaladas traperas y amores de archivadores es un paquete irresistible para los espectadores. Vacaciones de butaca frente al latazo de una semana aguantando marrones de curro.
El género oficinesco además es internacional. Contracciones (2023) del inglés Mike Bartlett es un HR Drama que protagonizaron recientemente Candela Peña y Pilar Castro. Doble o Nada (2021), de la mexicana Sabina Berman, fue un éxito argentino importado a los Teatros Luchana. Smoking Room (2017) escrita por el argentino Julio D. Wallovits y el español Roger Gual se inspiraba en el gran drama de oficina que fue Glengarry Glen Ross (1984) de David Mamet. Y, por supuesto, está El método Grönholm (2003) escrita por Jordi Galcerán.
Este puñado de ejemplos es prueba científica del éxito comercial de la tragicomedia en torno a la fotocopiadora. Atrapadas en la oficina es una obra escrita por Emma de Martino (Buenos Aires, 1981), y dirigida por el propio de Martino y Sara Pérez. La coreografía (muy importante en esta pieza) es de Edu Llorens.
Un grupo de compañeros de empresa se quedan atrapados de la oficina por un apagón, y se las pasan tratando de huir del lugar y de sí mismos. Está el jefe, Ricky Merino (Ghost, Una rubia muy legal), la recepcionista, Candela Solé (Futuras Todas, Play), el chico-para-todo, Andoni García (The book of Mormon), y la jefa de HR, Paula García Lara (La función que sale mal, esa maravilla). El planteamiento está en la estela de “los Javis”, que dieron la campanada precisamente en el Teatro Lara. El drama se desarrolla entre canciones ochenteras de Europe, Tina Turner o la icónica Let the river run de Carly Simon.
Hay un equilibrio dramático no del todo resuelto entre la apuesta por la música y el tono cómico de la historia. La obra funciona mucho mejor en la comedia. Las canciones se intercalan entre versiones de letra propia y las originales. De nuevo, hay una tensión entre ambas que funciona sólo a ratos. Quienes logran resolverla son los intérpretes y una coreografía bien diseñada. En esta pieza las mujeres llevan el peso de la comedia y lo levantan con buenas hechuras. Candela Solé tiene chispa y encanto. Paula García Lara se lo lleva de calle, en un personaje que tiene algo de fondo. Pasa de ser una rígida ejecutiva a una mujer de mediana edad pasada de porros. Es la que va de “mona” y, sin embargo, está graciosísima. Al jefe, Ricky Merino, le han dado poca cancha en el papel, así que se luce cantando. Andoni García le saca mucho más partido a su chico de los recados.

Atrapadas en la oficina está siendo un éxito del off. Hay mucha energía entre los intérpretes, y buena onda. El pequeño formato podría dar el salto a un escenario mayor con un par de centrifugados. El público está llenando en este bis en el Teatro Lara. Para los que salgan con ganas de diversión es una buena propuesta de teatro de tardeo.
La clá
www.lacla.es
- Categoría : Musical
- Duración : 80 minutos
- Fotografía : Fabián Morassut y Nelson Pará
- Teatro : Teatro Lara

