
La Joven Compañía del Teatro Clásico se ha ganado ya una reputación, que todos andamos en tropel a ver sus montajes en el Teatro de la Comedia de Madrid. Han introducido un nivel de frescura que se agradece en nuestros clásicos.
El Teatro de la Comedia de Madrid montó Don Gil de las Calzas Verdes, con dirección de la británica Sarah Kane (no confundir con la malograda dramaturga) entre febrero y marzo 2025. El montaje destacó por tener más forma que fondo. La adaptación del texto y la dirección, aunque modernas, en planteamiento, parecían buscar una chispa que no prendió del todo.

Quienes sí supieron captar la gracia de la historia y la capacidad de innovación fueron Pier Paolo Alvaro y Roger Portal, a cargo de un diseño de vestuario que, jugando con la luminosidad de los colores primarios y secundarios, elevaron enormemente la proyección del montaje. Ayudó, como siempre, una sobria escenografía de Elisa Sanz, dispuesta a dejar brillar los volantes, sombreros y puñetas del vestuario.
A nivel actoral, me reafirmo en el enorme talento que puebla la Joven Compañía del Teatro Clásico, con Íñigo Arricibita, Xavi Caudevilla, Cristina García y una superlativa Ania Hernández.

Ojalá pronto se despierte un interés real en montar producciones como éstas en capitales del mundo. ¡Qué gusto sería llenar teatros clásicos de París o Londres!… Una distribución seria, que permitiera rodar este tipo de obras en condiciones óptimas de calidad.
La clá
www.lacla.es


