
Recojo aquí algunas recomendaciones de propuestas escénicas en pantalla para este período navideño y entrada de año. Primero, una grabación de un montaje en vivo cortesía de National Theatre Live, seguida por una película con sabores teatrales ideal para estas fechas. Finalmente un documental sobre una bailarina, La Argentina, a la que la Fundación Juan March dedica este comienzo de año.
Vanya. National Theatre Live. Cines Yelmo.

Todas las temporadas los Cines Yelmo Ideal programan en su ciclo +Que Cine, los espectáculos que han tenido un enorme éxito en la escena londinense. Producidos por el National Theatre la exhibición en cines de grandes ciudades permite intuir la excelencia de estos espectáculos. En esta ocasión fue Vanya, una adaptación de la original Tío Vanya (1899), escrita por el ruso Antón Chéjov.
En esta vida hay que ver varios Tío Vania, de la misma manera que hay que reencontrarse con muchos Hamlet. Son piezas imprescindibles por la ingente verdad humana que encierran. Yo llevo vistos ya, con éste, tres Vanias. El primer montaje, una adaptación muy fiel al original, dirigida por Carles Alfaro para el Teatro María Guerrero en 2008, que reseñó en su día Marcos Ordóñez para El País. Luego vino una reinvención genial de Pablo Remón, en Vania por Vania (2024), en el Matadero.
En Londres, un año antes, Andrew Scott dejó a todos estupefacto con un “solo” chejoviano, rebautizado Vanya (2023) a secas. Tal como suena. Como único intérprete en el escenario, Scott se comió a la totalidad de los personajes del drama ruso original, en una producción que tiene un punto de esquizofrenia. El propio Scott reescribió la obra junto con Simon Stephens, Sam Yates yRosanna Vize. El resultado es un tratado magistral sobre interpretación que además la cámara capta a la perfección. Scott va transmutándose en cada uno de los personajes, cambiando gestos, voces y expresión. Una experiencia absoluta sobre el magistral drama de Chéjov, que no acaba de respirar del todo, tapado por la técnica de Scott.
Estén atentos a próximos ciclos porque los Yelmo Ideal han repuesto esta producción por segundo año, y captura lo mejor del teatro y del audiovisual.
Fanny and Alexander. Filmin.

La plataforma de streaming Filmin exhibe este mes de enero un ciclo sobre Ingmar Bergman, en el que destaca su película más absoluta, Fanny y Alexander (1982), de la que se dice que sería su canto de cisne, un testamento fílmico que resume toda la obra cinematográfica de Bergman. Es, a la vez, un reconocimiento continuo de su relación con el teatro. Bergman fue siempre un activo director teatral, y su cine bebe directamente de muchos de los descubrimientos escénicos. En Fanny y Alexander los ecos con el teatro son continuos. Los personajes principales son actores de teatro, y muchas de las escenas se ruedan precisamente ahí, en un teatro. Al comienzo de la película, Alexander juega con un teatro de papel sobre el cual se lee “Ei blot til lyst” (“no sólo por diversión”), una máxima de lo que es su obra artística. Un compendio de hallazgos artísticos, que esconden siempre una enorme complejidad humana.
La película fue costosísima y sorprende por un color bermellón explosivo y la delicadeza de cada estancia. No dejan de fijarse en la disposición de los intérpretes en el marco, porque son verdaderas composiciones escénicas. Una película muy propicia para estas festividades que nos recuerda la amargura y la tristeza que esconden siempre las apariencias.
“La Argentina” y la estilización de la danza española. Fundación Juan March.

La Fundación Juan March en Madrid lo echa todo este inicio de año con un ciclo dedicado a la bailarina Antonia Mercé conocida como La Argentina (1890 – 1936) que internalizó la danza española. Lo hace, primero, con la exhibición de una película documental coproducida por la propia fundación y por La Máquina de Luz y dirigida por Patricia Medina.
En el Canal March, además, es posible escuchar una conferencia dedicada a la artista, con Miguel Ángel Marín (catedrático de Música en la Universidad de La Rioja), Idoia Murga (investigadora del CSIC y experta investigadora en danza), Antonio Najarro (bailarín y coreógrafo) y Patricia Medina (directora del documental).
Este proyecto viene respaldado por el CSIC y, en concreto, por Spain On Stage. Dance and the Imagination of National Identity, que busca proponer nuevos relatos de la historia de la danza española analizando los componentes, procesos y contextos relacionados con la configuración del cuerpo danzante a través de sus negociaciones con la identidad nacional. En él se plantea la recuperación, el estudio y la reconstrucción de un corpus de coreografías y danzas conservadas en fuentes fílmicas entre 1894 y 1936.
El plato fuerte vendrá en unos días, cuando la Fundación March ponga sobre escena un espectáculo ideado por Antonio Najarro, con Luis Fernando Pérez a la dirección musical y Carolina África como directora de escena. La entrada es por sorteo y gratuita, estén atentos a la Info de su web.
La clá
www.lacla.es

