
Es divertido pensar en la semblanza entre la vuelta al cole y la reposición de “Un Dios Salvaje” sobre los escenarios madrileños. La pieza, escrita por la dramaturga francesa Yasmina Reza en 2007, se representa en este inicio de temporada en el Teatro Alcázar con un equipo muy solvente.
Vi el montaje de 2008 con Aitana Sánchez-Gijón, Antonio Molero, Maribel Verdú y Pere Ponce. Me doy cuenta hoy de que en esta ocasión soy otra persona, con vivencias distintas, que conoce mejor lo que Reza trató de reflejar en su obra. Es una historia burguesa de dos matrimonios profesionales despiezándose lentamente sobre la relación y la educación de sus hijos. Una trama entonces menos habitual que, sin embargo, luego se ha ido desarrollando como ficción y en nuestros teatros. La violencia humana encarnada en niños y adolescentes. Pienso, por ejemplo, en El pequeño Poni (2016) escrita por Paco Becerra, o en Karaoke Elusia(2023) de Oriol Puig Grau. Y, por supuesto, el bombazo de la serie de Netflix, Adolescencia (2025).
La obra de Reza se queda en el enfoque de los padres hacia los hijos que se canean en el colegio, pero aún así el enfoque fue en su día muy novedoso. A nivel personal, hoy pongo mucho más en valor el planteamiento de esta obra que, en su día, me pareció algo distante. Y resulta que es porque, en estos años en que he entrado en el fascinante mundo social de colegios, he presenciado pamplinas y comportamientos parecidos a los de los protagonistas de la función.
Esta nueva producción juega con la ventaja de un grupo de repetidores. Repite Jordi Galcerán (autor de éxitos como Burundanga, El crédito) en la adaptación del texto de la dramaturga francesa, y repite Tamzin Townsend en la dirección. No vuelve el conjunto actoral del montaje de 2008. Hay nuevo elenco que se puede decir que repite en cierta medida como equipo artístico, porque los cuatro intérpretes están acostumbrados a trabajar juntos en uno de los grandes teatros comerciales cercanos a la Gran Vía madrileña, el Teatro Alcázar. Se trata de Luis Merlo, Natalia Millán, Juan Lumbreras y Clara Sanchis. La temporada pasada estos cuatro cómicos arroyaron con Conspiranoia, de Jordi Casanovas y Marc Angelet. Eso de “repetir” como compañeros se nota de entrada en la buena sintonía que hay entre ellos en este montaje.
El texto y la trama de Yasmina Reza son ágiles y han aguantado muy bien el paso de casi dos décadas, pese al leve tono de “matrimoniadas” del que quizás peque a ratos. En todo caso se nota la pluma de Jordi Galcerán que ha localizado la trama en el barrio de Prosperidad, con referencias al Parque de Berlín y a negocios de la zona (¡cómo no sentirme interpelada en mi propio barrio!). El resto cae sobre las espaldas de una dirección bien trabajada y cuatro actores que lo hacen pasar de maravilla.
Natalia Millán vuelve a dar con el tono de la intransigencia cómica, que es un binomio de difícil ejecución. Es la madre que todos conocemos que tiene un método de educación que impone a los demás. Millán sabe retorcer a esta mujer levemente estricta hasta descomponerla. Juan Lumbreras cambia de registro hacia un tipo normal que regenta una empresa de suministros. Ni una excentricidad con la que jugar, pero Lumbreras sabe ingeniárselas para sacar la bufonada de este hombre corriente. Como siempre, se lleva al público de calle. Me ha encantado un Luis Merlo al que he visto comodísimo y disfrutón en este abogado representante de farmacéutica. Adicto al teléfono, a su rollo, egoísta, pero a la vez guasón. Quien más madera le ha echado al personaje es Clara Sanchís, en una construcción que es cualquier cosa menos evidente. Arranca como una “pasiva-agresiva” de manual, para ir abriendo distintas capas de chaladuras. Me tuvo cautivada toda la obra, sin saber bien por dónde iba a salir.
Vaticino desde ya que “Un Dios salvaje” va a funcionar de maravilla en la temporada que ahora comienza. Teatro comercial en estado puro que cumple el requisito de la alta calidad. El tipo de obra que es imposible no equivocarse cuando se recomienda. Buen texto, buena adaptación, buenos gags y cuatro actores con ganas y de altura. ¡Quién da más!…
La clá
www.lacla.es
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Un Dios salvajehttps://gruposmedia.com/
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Duración
90 minutos
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Imágenes
Nacho Peña
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Versión
Jordi Galcerán
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Dirección
Tamzin Townsend
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Reparto:
Luis Merlo, Natalia Millán, Juanan Lumbreras y Clara Sanchis.
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Diseño de escenografía
Ana Garay
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Diseño de vestuario y figurines
Ana Garay
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Diseño de iluminación
José Manuel Guerra
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Espacio sonoro
Andrés Belmonte

Description
Un Dios salvaje vuelve después de más de 15 años con un elenco de lujo. Buen texto, buena dirección, buena adaptación y buen reparto. Resultado: buen rato garantizado.Review Breakdown
- Un Dios salvaje. Teatro Alcázar. 4.0/5

