Crónica de los Olivier Awards 2025.

Para los aficionados al teatro británico, los Olivier Awards representan la celebración anual de lo mejor del teatro londinense. Aunque la escena en las principales ciudades de Gran Bretaña es rica, la realidad es que Londres, y en concreto el West End, acapara todo el foco teatral. Hasta el punto de que diarios como The Economist empiezan a poner de relieve que Londres está superando con creces al Broadway neoyorquino. Ha tenido que llegar George Clooney con su Good Night, and Good Luck, para girar (al menos momentáneamente) el interés mediático hacia Broadway. Pero la realidad es que la oferta y la calidad del teatro londinense es apabullante.

De todas formas, los británicos son muy astutos complaciendo a sus compatriotas americanos. Quien vaya al West End verá que la mitad del público son turistas americanos. Y luego están las obras teatrales que se vienen exportando últimamente de Londres a Nueva York. Un caso emblemático ha sido el del Almeida Theatre (mi preferido en Londres, sé que me repito) y su éxito transoceánico. La directora Rebecca Frecknal llevará esta primavera la aclamada producción de “A streetcar named desire” a Broadway.

Hace ya muchos años un visionario Sam Mendes (American Beauty, Kate Winslet, etc.) formó una compañía teatral itinerante (entre 2009 y 2012) integrada por un elenco mixto (americano y británico). Fueron co-producciones de Neal Street Productions, The Old Vic (Londres) y la Brooklyn Academy of Music (Nueva York). Los aficionados teatrales madrileños recordamos su paso por el Teatro Español. ¡Qué barbaridad ver a Russel Beale, a Ethan Hawke, a Sinéad Cusack, a Rebecca Hall por la plaza de Santa Ana! Fueron los gloriosos años de Mario Gas al frente del Teatro Español.

Regreso al presente, y a la pasada edición de los Olivier Awards, donde hubo mucho guiño de los británicos a sus socios teatrales, los norteamericanos. Y también al teatro musical. Hay una estrategia muy bien trabajada. Los premios fueron presentados por una británica, Beverly Knight, y un americano, Billy Porter. Ambos actores de teatro musical. Estuvieron encantadoramente cómplices en una gala que tiene una puesta en escena tan solemne como los BAFTA. Los Olivier se celebraron en el Royal Albert Hall. El nombre de los premios es un homenaje a Laurence Olivier, el bastión del teatro británico.

Los premios se establecieron en el año 1976 por la Society of West End Theatre Awards para premiar, principalmente, las producciones del barrio teatral por excelencia. El West End es una zona de Londres conocida por la densidad de teatros por metro cuadrado. Hoy día los premios reconocen otros teatros “afiliados”, siempre que la calidad de las obras lo merezcan. Los premios se televisan habitualmente por una gran cadena británica, en este caso ITV.

¿Qué ha sido lo más destacable de los Olivier? Algunas obras reseñadas por La clá recibieron nominaciones (The years, Kyoto, Waiting for Godot). Me alegró ver que Romola Garai fuese reconocida por un papel que provoca desmayos. Su escena del aborto ha sido comentadísima por la fuerza de una interpretación que ha provocado desmayos. Puedo aseverar que es cierto. Un caballero de mi fila sufrió un desmayo precisamente en esa escena.

Y lo más importante. Los españoles rompieron moldes en esta edición. Se habla mucho de la épica del deporte, así que me voy a permitir darle un tono grandilocuente al talento español. Dos españoles nominados en los premios Olivier del teatro británico, que es algo así como la Champions del Teatro, las Olimpiadas escénicas. Ahí estaban reconocidos junto a grandes actores, como Ben Wishaw o Adrien Brody. Se trata de Jorge Bosch por su papel de férreo negociador internacional en la obra Kyoto del sohoplace. Hace un papel increíble en una obra que se construye como un juego de poderes entre el pérfido lobista americano, y los negociadores mundiales a favor de una justa causa. En una obra técnicamente exigente (los actores entran y salen por todos lados, e interpretan sin cuarta pared), Jorge Bosch regala un trabajo muy inteligente. No se llevó el premio, pero ha hecho historia compitiendo con otros grandes.

Quien sí ganó fue Eva Yerbabuena por su espectáculo flamenco en el templo de la danza, que es el Sadler ´s Wells.  Otra gesta heroica que quien conozca el Sadler sabe de lo que hablo. Un teatro enorme exclusivamente dedicado a la danza, parada obligatoria para las grandes compañías.

Orgullo grande por Jorge y Eva, en una ciudad en la que se ha jugado la Champions escénica. Los Olivier Awards pueden verse en el canal Youtube de los premios Olivier.  

La clá

www.lacla.es

Sign Up to Our Newsletter

Be the first to know the latest updates