Curiosidades y Consejos para ir al Teatro en Londres. Parte I.

Primera Parte: Antes de Ir.

Imagen de la campaña #BackOnStage tras el covid19.

Una de las mejores formas de adentrarse en las costumbres de una ciudad que no es la tuya es ir al teatro. La experiencia como espectador va obviamente más allá de sentarse en una butaca y disfrutar del espectáculo que se presenta en las tablas. Desde siempre, el teatro ha sido un lugar de encuentro social en el que se despliega la feria de vanidades. Si me dicen en Madrid cuál es el lugar más apto para esto, les diría sin dudarlo que el Teatro Real, donde hay mucho aficionado, y también mucho socialité que no pisa otro mármol que no sea el de la Plaza de Oriente.

Para el buen viajero, la visita a ciudad extranjera incluye adentrarse un poco en su ambiente social. Suele ser difícil si no se tienen amigos o familiares en la ciudad que uno visita. Por eso el teatro (si se conoce el idioma, es un espectáculo musical o bien hay subtítulos) es una buena fórmula para conocer al público local.

Londres es una ciudad especial porque incluye como parte importantísima de su atractivo la cartelera teatral. A diferencia de otras metrópolis, la gente visita Londres, entre otros motivos, para ver un musical o ver en cartel a un actor conocido, de esos que salen en el cine o la televisión.

Ahora bien, ir al teatro en Londres tiene sus diferencias, y para hacerlas más visibles, tomo Madrid como punto de partida. A continuación, unos consejos para ser un buen espectador de teatro londinense en forma de entregas.

Elegir la obra en cartel.

Buscar obra es un ejercicio en sí mismo. No dejen de ver un musical, pero indaguen en la cartelera para montajes de teatro de calidad.

Lo primero que llama la atención es la búsqueda de obra en cartel. Escribir la entrada “theatre London” en el buscador de Google es abrir la caja de Pandora. Atención porque los primeros diez resultados fácilmente pueden ser enlaces patrocinados que llevan a portales de venta de entradas. En Madrid es fácil conocer la cartelera por medios especializados como la revista Godot.

El Londres Time Out es un medio que ofrece información sobre la cartelera, pero hay tantos otros que la búsqueda puede marear.

Los musicales son siempre un acierto por su espectacularidad. Tienen orquesta en directo y un amplio elenco.

Para el aficionado teatral, Londres tiene propuestas de calidad altísima. Algunos de los mejores directores teatrales, autores o compañías están en activo en la ciudad. Es casi obligado ver algún Shakespeare en la ciudad, bien sea de la Royal Shakespeare Company (ahí conocida como la RSC) o en algún teatro de renombre.

Como en Madrid o Barcelona, hay teatros que son sinónimo de buena producción. Recomiendo comprobar la cartelera del National Theatre, el Almeida Theatre, el Donmar Warehouse, el Bush Theatre o el Barbican. Pero ojo que en muchas las entradas se agotan. ¡Esta temporada invernal David Tenant hará un Macbeth en diciembre para el que ya no hay localidades!

Por supuesto, también hay que echar un vistazo a los teatros del West End, pero ahí conviene comprobar con la crítica teatral que el espectáculo merece la pena. A veces un conocido nombre del cine o la tele no es suficiente garantía.

La crítica teatral.

Mis críticos teatrales preferidos publican en The Guardian.

Una vez elegida la obra teatral o seleccionadas dos o tres, lo mejor es verificarlo con lo que dice la crítica teatral. Es raro que un espectáculo en un teatro del West End sea malo, porque la calidad está garantizada. Pero siempre conviene verificar que uno tiene el cuerpo para lo que va a ver. En Londres se lleva mucho el sistema de crítica por estrellas. Y los espectáculos suelen rondar entre las tres y las cinco estrellas. Las estrellas dan un baremo, pero me gusta de la crítica en los diarios españoles que suele centrarse más en los detalles. Una obra puede no ser magnífica pero tener buenas interpretaciones y una gran escenografía que la hagan apetecible. Recomiendo, por tanto, tomar como referencia algún crítico teatral. Mis preferidos están siempre en el diario inglés The Guardian, y sus crónicas suelen ser bastante cortas pero incisivas, y dan una apreciación bastante clara. Los críticos por excelencia han sido Michael Billington o Liz Garden (los equivalentes a Marcos Ordóñez, Julio Bravo o Rosana Torres), pero ya hay relevo generacional. Son más jóvenes y su mirada es más ácida e incisiva.

Comprar las entradas.

ATG Tickets es un portal oficial de venta de entradas de varios espectáculos.

El teatro en Londres es una industria cultural potentísima. Significa que hay muchos portales de reventa de entradas, algunos legales y otros fraudulentos. Hace muchos años, cuando aquello del Internet todavía pertenecía a los militares, la forma de comprar entradas en Londres era ir a la taquilla o a las tiendas de reventa de entradas que había por todo Londres. La taquilla de último minuto de Leicester Square sigue siendo una opción estupenda para entradas baratas.

Ahora la profusión de portales online de venta de entradas marea. Lo más recomendable es visitar directamente la página web del teatro. Desde ahí redireccionan hacia los portales oficiales de venta de entradas. Uno de ellos es ATG Tickets, muy habitual en los teatros del West End. Atención, que teatros imprescindibles como el Almeida Theater sólo tiene habilitada la venta oficial en su propia web o taquilla, y advierte que cualquier otro medio es no autorizado, y uno se arriesga a que le estafen.

Las entradas se pueden imprimir en casa o elegir el formato electrónico, normalmente en forma de QR.

Precio y seguro de cancelación.

El precio del teatro en Londres es prohibitivo, y hay que tener en cuenta que las entradas se compran en libras, no en euros. El precio medio suele estar entre los 60 y 100 euros, lo que en primer lugar debería hacernos pensar que en España el teatro es un lujo accesible que deberíamos exprimir.

Volviendo a Londres, es recomendable adquirir un seguro de cancelación, bien con la entrada o con el viaje, no vaya a ser que ocurra cualquier imprevisto. Los portales oficiales de venta de entrada ofrecen directamente la opción.

En cuanto al precio de las entradas, recomiendo gastar un poco más y ver bien el espectáculo. Cuidado con los gallineros (en especial en musicales) porque el precio sigue siendo muy alto y la visibilidad muy baja. Algunos teatros incluyen sistemas de venta de entradas que ofertan una simulación 360 de la visibilidad de la localidad que se adquiere.

Vale más la pena ver bien un espectáculo que comprar entradas para varios en gallinero. Sólo digo eso.

Otra opción es ir a espectáculos de off (ahí se llaman fringe) que es siempre una alternativa buenísima. O bien los cómicos de stand-up, aunque hace falta conocer algo de política británica para pillar las bromas.

Los domingos no hay teatro. Los lunes y martes sí.

Interior del Shatesbury Theatre.

Qué quieren que les diga, un sinsentido. Si tienen un viaje de trabajo o uno de placer, lo normal es que aprovechen el domingo tarde para ir al teatro. Cuidado, que la mayoría de los teatros no programan en domingo, algo que se ha intentado cambiar pero que sigue siendo tradición. Así que no cuenten con ir el domingo al teatro, salvo que quieran ver un musical para turistas.

Una buena alternativa es hacer una visita de las tripas de un teatro. Una buenísima elección son las visitas guiadas del National Theatre o del Globe Theatre. Y otra es ir al Victoria and Albert Museum y ver su colección escénica.

Las matinés.

Venta de entradas en el Almeida Theatre.

Las matinés son las mañanitas teatrales y tienen mucha tradición. Es la doble función de antaño, con programación a mediodía (en torno a las 14 – 14,30). Es una buena opción para los días de invierno o los viajes turísticos. De nuevo, alerta de disponibilidad. Las matinés son muy populares y agotan entradas tanto como los espectáculos de tarde. En ocasiones los precios son más atractivos.

Marketing, marketing, marketing.

Desde el momento en que uno compra la entrada online, entra en juego la frenética actividad de marketing que se dirige hacia el espectador. ¿Quieres acompañar tu entrada de una copa de champán?, ¿te apetece ir a cenar más tarde? ¿quiere un trato VIP?… La plataforma de venta de entradas no sólo pone a disposición la butaca, sino también refrigerio para el entreacto o reserva de restaurantes.

La entrada o el email de confirmación de compra suele tener publicidad digital de marcas y servicios adicionales. Incluso hay teatros (sobre todo los del West End) que ofertan descuentos en hoteles de alrededor.

¿Cómo ir vestido? ¿y si llego tarde? ¿hay programa de mano? ¿se aplaude mucho?

Todo esto y mucho más en el siguiente episodio.

La clá

www.lacla.es

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